Cómo identificar nuestras emociones a través de los colores para encontrar el equilibrio.

Escrita por Silvina Francisco y Marina Borensztein, con las ilustraciones de Cecilia Ferreres. 

 

En estos tiempos tan difíciles que nos toca atravesar es muy importante reconocer que ESTÁ BIEN NO ESTAR BIEN. 

Cuando sientas ansiedad, miedo, tristeza, irritabilidad, bronca, enojo es muy importante que no sumes a esa emoción ya existente y difícil en sí misma, la autocrítica por estar sintiéndote así. ¡No agregues sufrimiento a cómo te sentís!

La negación o la pelea contra las emociones nos lleva a resistirlas o reprimirlas y esto también causa problemas. Las cosas no desaparecen solo por querer que desaparezcan y con las emociones sucede lo mismo. Por el contrario cobran más fuerza. LO QUE RESISTE PERSISTE.
Estamos viviendo un trauma colectivo en el que hay muchas pérdidas en juego. Pérdidas en nuestros trabajos, pérdidas en nuestra libertad de ir y venir, de vivir la vida tal como la vivíamos hasta hace poquito tiempo atrás, pérdidas en nuestra vida social, pérdidas económicas, pérdidas de tantas vidas humanas que forman parte de el inmenso entramado de almas que habitamos en este hogar que es el mundo de todos. ¡ Y todo esto duele! 
Experimentar emociones difíciles en el momento que estamos viviendo es INEVITABLE. Hasta puede ser una respuesta sana. Todos necesitamos dejar espacio para sentir lo que sentimos y no negarlo ni distraernos en un intento de huir de lo que sucede. 

Podemos abrazar y aceptar lo que sentimos (enojo, rabia, miedo, tristeza) y no quedarnos pegados. Las emociones son como las olas en el mar:  van y vienen.
El problema no lo produce la emoción, el problema es quedar pegados a la emoción, o su opuesto, negarla. No negarlas ni tampoco inflarlas.
Entonces, es importante validar las emociones que aparezcan.¿Esto qué significa?  Responder como seres humanos a las amenazas o las pérdidas.

Según el psicólogo británico Paul Gilbert, especialista en terapia de la compasión, hay 3 sistemas de regulación emocional que reúnen las emociones más comunes:



Sistema de amenaza: GLOBO ROJO

 

Como su nombre lo indica, detecta peligros y amenazas. Las emociones
que tienen que ver con este sistema son el enojo, el asco, el miedo. Es el sistema de “más vale prevenir que curar”. No son emociones negativas sino emociones protectoras. Es un sistema protector e inteligente. El problema es cuando el sistema, como si fuera un globo, se agranda. Entonces aparece el miedo, la paranoia, y esto se registra en el cuerpo como dolores de cabeza, palpitaciones, alteraciones gastrointestinales.
A este sistema lo vamos a imaginar como un globo rojo. ¿De qué tamaño es tu globo rojo? ¿Qué porcentaje ocupa en tu vida? ¿Cómo te ocupás de él? ¿Qué prácticas utilizás para mantenerlo en un tamaño que sea saludable? ¿Tu globo rojo te enrosca, te envuelve, te arruina la vida? ¿Tu globo rojo es tan grande que no te deja ser feliz?

Es muy importante que te ocupes de él. Hay tanto para hacer para que el tamaño de tu globo rojo sea el normal para que te ayude a tener tu GPS encendido solo para detectar aquello que es necesario detectar para tu supervivencia.  

 

 

Sistema de logroGLOBO AZUL

 

Este sistema nos orienta a conseguir recursos, a avanzar, a buscar reconocimiento. Tiene que ver con la motivación y el bienestar por conseguir cosas, por ayudar a los demás, por lograr lo que soñamos y deseamos. Este sistema también es bueno y necesario para conseguir lo que necesitamos. Pero a la vez corremos el riesgo de correr todo el tiempo atrás de aquello que no tenemos y esto nos lleva a vivir acelerados y adictos a hacer cosas por nosotros o por los demás que nos van a conducir a mucho agotamiento y estrés.

A este sistema lo vamos a imaginar como un globo azul. ¿De qué tamaño es tu globo azul hoy? ¿Qué porcentaje ocupa en tu vida? ¿Cómo te ocupás de él? ¿Qué prácticas utilizás para mantenerlo en un tamaño que sea saludable? ¿Tu globo azul te tironea, te empuja, te arrastra como un huracán? ¿Tu globo azul es tan grande que te impide dormir bien, hacer más cosas de las que te divierten y hacen bien? ¿Tu globo azul te trae problemas de salud? ¿Cómo podrías organizarte mejor en tu día a día para que tu globo azul no te arrastre por la vida sin detenerte a disfrutar del momento presente?

 

 

Sistema de calma y filiación: EL GLOBO VERDE

 

Este sistema nos orienta a los vínculos cercanos, a pertenecer, a sentirnos contentos, satisfechos, seguros, cuidados y en confianza. Nos provee sensación de bienestar. Nos abre el corazón. Nos cambia la energía. Nos fortalece el sistema inmunológico. Nos conecta con lo Divino que habita en vos. 
Este sistema lo vamos a imaginar como un globo verde. ¿Cómo está tu globo verde hoy? ¿Cómo lo nutrís habitualmente? ¿Te das cuenta de lo importante que es para tu vida? ¿Te das el permiso de cuidarlo mucho? ¿Lo tratás como a un tesoro? ¿Le das el lugar que realmente tiene que tener cada día? 
La buena noticia es que el globo verde puede regular el crecimiento o aumento del globo rojo o del globo azul.
¿Qué puede nutrir tu globo verde? La música, las plantas, un abrazo, rezar, el sol, acariciar a tu
mascota, cocinar, practicar meditación o mindfulness, bailar y todo lo que te permita conectarte con lo que te gusta y te hace sentir que el tiempo se detiene porque la estás pasando muy bien.

 ¿Cómo están tus globos hoy? ¿En qué porcentaje están activados tu globo rojo, tu globo azul y tu globo verde?
Tomar conciencia de cómo estamos nos puede ayudar mucho a saber qué necesitamos para ir logrando el bienestar que tanto deseamos. 


¡Con amor Silvina, Cecilia y Marina!