¡CHAU AL AZÚCAR!

Lamento mucho tener que contarte esto que estoy segura sospechás o incluso sabés. Es muy triste, ya lo sé, ni me lo digas: ¡el azúcar es veneno! El azúcar es el alimento predilecto del cáncer. Grabátelo en la mente: el cáncer se alimenta de azúcar. Las células cancerosas necesitan combustible para crecer. Hace ya setenta años que el Premio Nobel Otto Warburg descubrió que ese combustible es el azúcar. Es tan así que es el elemento que se usa como prueba diagnóstica para saber si en el cuerpo hay o no hay metástasis. El PET es un estudio que consiste en inyectar glucosa marcada con flúor radioactivo para hacer una tomografía. Se inyecta una gran cantidad de azúcar en el torrente sanguíneo, se pone el cuerpo en reposo para que el azúcar se distribuya por todos los órganos y acto seguido te meten en un tubo para hacerte una tomografía. Lo que se busca son las zonas del cuerpo donde hay aumento en la concentración de azúcar. Si se encuentran focos raros, esto significa que ahí hay metástasis. Cuanta más azúcar haya concentrada en una zona, más agresivo es el tumor. El azúcar crea dependencia, es tan mala y adictiva como el cigarrillo o las drogas. Probablemente dentro de algunos años sea vista de la misma manera. La gente fumaba sin ningún conocimiento de sus efectos sobre la salud. ¿Te acordás lo que era viajar en un avión con la gente fumando? ¿Y en los bares o restaurantes? De la misma manera venimos comiendo grandes cantidades de azúcar casi sin saber que es veneno. Lamento decirte que todos esos productos que dicen diet o dietético están plagados de azúcar.

 ¿QUÉ TIENE DE MALO EL AZÚCAR?

El azúcar es una droga que nos engorda. El exceso de azúcar, especialmente la blanca refinada, nos roba los minerales del organismo, nos baja el pH, nos rompe los dientes, nos enferma el páncreas, alimenta la cándida, enciende la inflamación, trae osteoporosis, diabetes, cáncer, estresa el sistema nervioso y las suprarrenales, altera el normal funcionamiento hormonal. ¿¡Algo más!?

  • El azúcar crea grasa alrededor de nuestros órganos.
  • El azúcar contribuye al envejecimiento prematuro, y con esto quiero decir todo, desde las arrugas hasta el Alzheimer. ¿¡Arrugas!? Sí, arrugas. ¡Esto no te gustó nada, ¿no?!
  • El azúcar es adictiva, física y emocionalmente. Más de un estudio demuestra que el azúcar es  ocho veces más adictiva que la cocaína. El azúcar nos hace sentir bien porque estimula la liberación de dopamina en el cerebro. ¡Así que no te tortures si trataste de dejarla y no podés! Para las adicciones con la droga la gente hace tratamientos de rehabilitación y necesita ayuda para lograrlo paso a paso. La mayoría de nosotros vive con esta adicción al azúcar diariamente sin tener el apoyo para saber cómo dejarla. Y la mayoría no quiere ni oír hablar de esto. No la piensan dejar. Lástima que a veces cuando van al médico ya es tarde.

Te voy a explicar, de la manera más sencilla posible, qué sucede en nuestro organismo cuando comemos azúcar. Nuestro cuerpo está diseñado para permitir una pequeña cantidad de azúcar en nuestro torrente sanguíneo (cerca de 1 a 2 cucharadas de té). Si comemos más que esta cantidad se estimula la producción de la hormona insulina que es producida para transportar el azúcar fuera del torrente sanguíneo. Este azúcar, a través de diferentes mecanismos, se convierte en grasa, principalmente la clase de grasa que se acumula alrededor de la cintura, pero a veces también puede ser grasa invisible que se acumula alrededor de los órganos. Ambas son nocivas para nuestra salud. Si consumimos grandes cantidades de azúcar a diario y regularmente, nuestras células se vuelven perezosas y resistentes a la presencia de la insulina, lo cual aumenta nuestro riesgo de contraer serias enfermedades como diabetes tipo 2. Está demostrado que demasiada azúcar puede incrementar el riesgo de enfermedades cardíacas, aun cuando no tengamos sobrepeso. Una dieta con exceso de azúcar genera glicosilación temprana de las proteínas, formando una capa dura y pegajosa alrededor. Esto acelera el proceso de envejecimiento. Las arrugas de la piel, también son el resultado de la glicosilación. No importa cuánta fortuna gastes en cremas espectaculares, igual no vas a poder deshacer el daño celular que el azúcar te hace por dentro. Como broche de oro, hay una probada conexión entre los niveles de azúcar en la sangre y la salud del cerebro. En agosto de 2013 el New England Journal of Medicine, se refirió a una investigación que testeó esto no sólo en pacientes con diabetes, sino en personas que regularmente tenían su azúcar en sangre elevada. Estos son algunos ejemplos de cómo el azúcar puede impactar negativamente en tu salud. Si querés una figura delgada, la piel brillante, mucha energía y no tener problemas cardíacos, diabetes, cáncer o una enfermedad neurológica, o sea querés estar impecable, ¡sanísima y diosa! entonces te podés ayudar registrando cuánta azúcar estás consumiendo para bajarla mucho, mucho, mucho. Tortas, dulces y galletitas son las fuentes obvias, pero tenés que saber que el azúcar también está en otros alimentos, incluso en aquellos que son supuestamente saludables como el aceto balsámico, aderezos para ensaladas, yogures descremados, gaseosas, jugos de frutas, cereales para el desayuno, vino, comidas envasadas que venden en el supermercado. Los fabricantes de alimentos le agregan azúcar a todos los productos porque mejora el sabor y además los vuelve adictivos. Esto en su versión más conocida, como la vemos en la azucarera de casa. Ni hablar de toda la cantidad de productos sin azúcar que inundó el mercado durante los últimos años. Tenés que saber que “libre de azúcar” no siempre quiere decir libre de azúcar. Quiere decir que se utilizó un sustituto del azúcar, ya sea químico o natural como la miel, la stevia, el azúcar mascabo o integral, etc. Cualquiera que sea el endulzante, tiene el mismo efecto nocivo para el cerebro y el organismo. No te pido que seas tan fundamentalista como yo y te tomes el té verde sin nada. Pero te cuento que una vez que te acostumbrás a tomarlo solo, es muy rico y le sentís el sabor al té verde. Se venden unos muy sabrosos que no necesitan que los endulces.

¡Y sigo un poco más…! Cada vez que comemos un carbohidrato, como el pan, la pasta, el arroz, la papa, y las frutas o los vegetales, todo se convierte en azúcar que entra a nuestro torrente sanguíneo. Y se convierte en energía que necesitamos, pero no en grandes cantidades. Frutas y verduras son la mejor opción, pero incluso comer frutas en abundancia puede ser malo si además comés mucha cantidad de los alimentos con azúcar. ¡Es muy fácil comer mucha azúcar… nos bombardean con ella sin que nos demos cuenta porque casi todo tiene azúcar!

 ¿QUÉ ALIMENTOS TIENEN AZÚCAR?

Lo obvio que ya sabés como galletitas, postres, helados, golosinas, dulces y el azúcar blanca que le agregás a tus cafés, mates, tés.

Pan, arroz, pasta, cous cous, papas, polenta, avena.

Los cereales del desayuno.

Todos los yogures descremados, postrecitos, y flancitos.

Jugos de fruta, bebidas energizantes, aguas saborizadas y gaseosas.

Alcohol.

Medialunas, muffins, facturas, panes, todo eso que se compra en la panadería o confitería o casas de tortas y te fascina. Todo lo que en la lista de ingredientes diga que tiene: glucosa, almíbar (sirope), sacarosa.

Todos los azúcares naturales como la miel, sirope de agave, jarabe de arce, xilitol, y stevia (el cerebro los registra como azúcar). Salsas como el kétchup, mayonesa, salsa golf, aderezos de ensaladas, aceto balsámico.

Endulzantes artificiales.

CONSEJOS PARA SOPORTAR LA ABSTINENCIA DEL AZÚCAR

►Hacete un té verde de esos que ricos con cúrcuma y pimienta, agregale unas gotitas de stevia y tomalo de a sorbitos.

►Probá tomar agua fría. Tal vez sea sed.

►Hacete aguas saborizadas agregando rodajas de frutas (manzana, naranja, pomelo).

►Preparate una rica limonada con stevia y menta.

►Horneate una batata.

►Podés tener un tentempié a mano que sea rico en proteínas y un poco de grasa como frutos secos, semillas o palta. Hacete un licuado o jugo verde con una fruta de índice glucémico bajo (manzana, pera, frutos rojos). Comete una ensalada de frutas también de índice glucémico bajo: pera, manzana, pomelo, frutos rojos.

►Te dejo comer un pedacito (dije un pedacito) de chocolate amargo con 75 % de cacao.

►Hacete una chocolatada vegana con cacao amargo leche vegetal y stevia. 

►Lavate los dientes, pasate el hilo dental y hacete buches bucales que eso le manda al cerebro la orden de que ya comiste.

► Ocupate de otra cosa. Cambiá el chip. Sacá el foco de la comida haciendo algo que te divierta y guste: pasear al perro, ver una película, jugar a las cartas, llamar a alguien por teléfono, ponerte a bailar o tener sexo hasta que el antojo se te pase.

 ¡Ponele garra! ¡Desafiate!